ACTIVIDAD FÍSICA SALUDABLE
La actividad física contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad, a través de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales.
La actividad física contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad, a través de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales.
En la infancia y la juventud, las personas son más activas, sin embargo hay un porcentaje elevado de ellas que no alcanza los niveles adecuados. Los datos de las últimas Encuestas Nacionales de Salud muestran que cerca del 80% de la población no realiza la actividad física aconsejada para mantener la salud.
Ser activo puede ser un estilo de vida. Significa elegir, siempre que se pueda, opciones más activas, y esta manera de vivir se aprende desde la infancia en la familia. Padres y madres podemos contribuir a que nuestros hijos e hijas sean más activos dándoles ejemplo. Nosotros somos un referente básico para ellos, de modo que si incorporamos algo de actividad física en nuestro estilo de vida les estamos trasmitiendo un modelo de vida activo, que es beneficioso tanto para nuestra salud como para la suya.
En la actualidad muchas personas sedentarias no son conscientes de lo perjudicial que resulta la “falta de movimiento” para su salud. Este sedentarismo acarrea directamente la aparición de las denominadas enfermedades hipocinéticas y de otros riesgos asociados: sobrepeso, obesidad, hipertensión, diabetes, infartos de miocardio, anginas de pecho, trombosis… Al mismo tiempo también impide luchar contra aquellas patologías ya instauradas en nuestro organismo: asma, artrosis, reuma, depresiones… (no nos olvidemos que el concepto de salud propuesto por la OMS recoge no sólo las variables fisiológicas, sino también las psicológicas y las sociales).
La Organización Mundial de la Salud nos ha ofrecido datos incontestables que confirman estas tesis. Así en el año 2001:
- Los estilos de vida inactivos se convertían en una de las 10 causas fundamentales de mortalidad y discapacidad en el mundo.
- Aproximadamente dos millones de muertes anuales se atribuían a la inactividad física.
- No es coincidencia que los países nórdicos (Suecia, Noruega, Finlandia), que son los que mayor población físicamente activa poseen, también sean los que más esperanza de vida tuvieran y por lo tanto una mejor calidad de vida.
- Actividad Física: todo movimiento corporal que provoca un gasto energético superior al de reposo (ocio, trabajo, entrenamiento…).
- Ejercicio Físico: tipo de actividad física planeado, estructurado y repetitivo que busca la consecución de objetivos (y no sólo es necesario para competir en el deporte sino también para bajar peso, preparar alguna prueba popular, preparar pruebas físicas de oposiciones…).
- Deporte: según Parlebas, conjunto de situaciones motrices codificadas en forma de competición y reglamentada por instituciones competentes. No es el tipo de actividad que nos ocupa en este artículo.
Si pretendemos mejorar las condiciones de salud y de calidad de vida tendremos que conseguir que la simple actividad física se convierta en ejercicio físico. Es decir, que estructuremos nuestras sesiones de acondicionamiento físico y que sigamos varios preceptos, independientemente del objetivo que busquemos.
Por lo tanto es necesario recoger en un listado esos preceptos, para que una persona que no tiene ningún tipo de formación en el campo de la Actividad Física pueda seguirlos en pos de no cometer errores que le lleven a lesionarse, a abandonar la práctica por falta de resultados o a acortar su vida deportiva.
15 preceptos a seguir en todo plan de
actividad física saludable.
- Individualización. Evitar planes de trabajo estereotipados, adaptándolos a las características de cada persona
- Control médico
- Predominio de la frecuencia de sesiones semanales
- Variedad. Cambiar de actividad tiene múltiples beneficios: se trabajan todas las estructuras y funciones, evitamos sobrecargas articulares propias de una modalidad deportiva
- Trabajar todas las semanas por lo menos 3 de las 4 capacidades físicas: Fuerza, Resistencia y Flexibilidad.
- Resistencia. El ejercicio más beneficioso es el de tipo aeróbico de mediana intensidad.
- Fuerza. Deben ser obligatorias 2-3 sesiones semanales en las que se desarrolle de forma específica la fuerza
- Trabajo abdominal y lumbar. Esta musculatura merece un apartado por sí misma al convertirse en el eje del cuerpo.
- Flexibilidad. Se debe desarrollar sobre todo al final de las sesiones con el objetivo de acelerar la recuperación y devolver a su longitud original al músculo para evitar excesos de tensión que puedan derivar en contracturas o lesiones más graves.
- Evitar impactos repetidos en las articulaciones
- Evitar posiciones de trabajo desaconsejadas
- La práctica deportiva en sí como jugar un partido de fútbol o de tenis, una carrera popular, esquiar… no es algo de lo que pueda abusar una persona que no se dedica profesionalmente al deporte.
- Dar prioridad a las actividades simétricas sobre las asimétricas
- Conocer y emplear la técnica específica de cada actividad y utilizar de forma adecuada materiales e instalaciones.
- Llevar a cabo calentamientos progresivos